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sábado, 26 de septiembre de 2026

Piqueras para colmenas: Layens, Langstroth y Dadant

Piquera perforada y piquera ciega de chapa galvanizada para colmenas

Mucho antes de que las colmenas tuvieran cuadros móviles, alzas o fondos desmontables, las abejas ya entraban y salían de sus nidos por una abertura. En los troncos huecos y, después, en las colmenas tradicionales de corcho o en los recipientes de fibras recubiertos de arcilla, aquel paso comunicaba el interior de la colonia con el campo. Cambiaron los materiales y las formas de criar abejas, pero la necesidad siguió siendo la misma: disponer de una entrada que permitiera trabajar a la colonia y que esta pudiera defender.

Con el desarrollo de la apicultura de cuadros móviles durante el siglo XIX, el diseño de la colmena se hizo más preciso. La patente de Lorenzo L. Langstroth, concedida en 1852, forma parte de esa transformación. Los modelos asociados a Georges de Layens y Charles Dadant también dejaron su huella en el material que utilizamos hoy. Sus nombres identifican sistemas diferentes, pero todos necesitan resolver una cuestión práctica: cómo gestionar la entrada de las abejas y cómo cerrarla cuando el manejo lo exige.

En España, donde la trashumancia tiene una presencia importante, especialmente en el centro, sur y sureste, ese detalle merece atención. Una chapa deformada, una grapa floja o un cierre que no retiene bien pueden complicar la preparación de un traslado. Por eso conviene conocer qué hace cada pieza y cómo comprobar su ajuste antes de llevarla al colmenar.

Qué es la piquera de una colmena

La piquera es la abertura por la que las abejas entran y salen de la colmena. En el lenguaje habitual de la apicultura española también llamamos piquera a la pieza que permite abrir o cerrar esa entrada: una chapa, compuerta o elemento equivalente.

Esta doble denominación explica algunas confusiones al comprar recambios. Una piquera metálica de 40 mm de ancho no significa que la abertura de paso deba tener 40 mm de altura. Esa medida corresponde a la propia chapa. Para elegirla hay que comprobar por separado las dimensiones de la pieza, el hueco que debe cubrir y su sistema de fijación.

También interesa distinguir tres elementos que pueden encontrarse en la zona de entrada:

  • Compuerta de cierre: permite cerrar el paso de las abejas.
  • Reductor de entrada: disminuye la abertura disponible, dejando un paso de trabajo.
  • Protector específico: responde a una función concreta, como limitar la entrada de determinados animales, según su diseño y medidas.

Antes de sustituir uno por otro, hay que comprobar que cumple la función buscada. Una chapa de cierre no debe darse por equivalente a un reductor o a una protección antivelutina.

Layens, Langstroth y Dadant: el ajuste depende de la entrada

La piquera en la colmena Layens

La Layens se asocia al desarrollo horizontal de la colonia dentro de un cuerpo de cuadros profundos. En sus versiones españolas para trashumancia es habitual encontrar cierres metálicos sencillos que permiten preparar la entrada para el transporte.

Las piqueras de esta guía miden 142 × 40 mm y están indicadas en sus fichas para colmenas Layens. Aun así, al reparar cajas antiguas o de distintos fabricantes conviene medir el frontal: la denominación de la colmena no sustituye la comprobación del hueco y del apoyo disponible para la chapa.

Su utilización en Langstroth y Dadant

Langstroth y Dadant son sistemas habitualmente manejados con cuerpos y alzas superpuestos. La forma de la entrada depende también de la base y de la construcción concreta de la caja.

Las fichas de estas piqueras contemplan el montaje de dos piezas solapadas en colmenas Langstroth y Dadant de trashumancia. La ficha de la perforada también describe la posibilidad de combinar tres piezas. La elección debe hacerse midiendo la abertura: dos chapas de 142 mm no proporcionan 284 mm útiles cuando una parte queda solapada.

Antes de preparar una serie de cajas, presenta las piezas en una colmena y comprueba la cobertura, el giro y la retención del cierre. Esa prueba permite detectar diferencias de carpintería antes de repetir el montaje.

Piquera perforada o ciega: qué diferencia hay

Piquera perforada: cierre con paso de aire

La piquera perforada de 40 mm incorpora agujeros de ventilación en la superficie de la chapa. Permite cerrar la entrada manteniendo una superficie por la que puede circular aire.

Resulta una opción a valorar cuando interesa conservar esa ventilación frontal durante un cierre temporal. Su rendimiento depende de que las perforaciones estén despejadas y de que el aire pueda llegar hasta ellas. Una pieza tapada por suciedad, por otro material o por la disposición de la carga pierde parte de su utilidad.

Una piquera perforada no garantiza por sí sola la ventilación suficiente de toda la colmena. También influyen la población, la temperatura, la duración del cierre y las demás aberturas disponibles.

Piquera ciega: cierre sin perforaciones de ventilación

La piquera ciega o sin perforar de 40 mm presenta una superficie continua, sin los agujeros destinados al paso de aire. Permite cerrar el acceso frontal, pero no aporta ventilación a través de esa superficie.

Su elección exige valorar cómo se ventila la caja cuando la entrada está cerrada. Puede formar parte de un sistema que disponga de otras ventilaciones adecuadas, pero no debe utilizarse para dejar una colonia ocupada completamente sellada.

El término «sin perforar» se refiere aquí a la ausencia de perforaciones de ventilación. La pieza conserva los tres agujeros de fijación utilizados en su montaje.

Antes de cerrar: comprueba por dónde seguirá circulando el aire. La ventilación debe valorarse para el conjunto de la colmena y para las condiciones reales del traslado.

Medidas y características de las piqueras de 40 mm

Comparación de los dos modelos de chapa
Característica Perforada Ciega
Material Chapa galvanizada Chapa galvanizada
Largo de la pieza 142 mm 142 mm
Ancho de la pieza 40 mm 40 mm
Espesor 0,80 mm 0,80 mm
Perforaciones de ventilación Sí No
Agujeros de fijación por pieza 3 3
Formatos de venta 1, 25, 50, 100 y 500 unidades 1, 25, 50, 100 y 500 unidades

Estas medidas corresponden a los modelos enlazados. No deben trasladarse automáticamente a otras piqueras del catálogo ni interpretarse como una medida universal de entrada para todas las colmenas.

Grapitas y puntilla: cómo funciona el cierre

Las grapitas forman el eje de apertura

Las grapitas para piquera Layens fijan la chapa a la madera y, alineadas, permiten que abra y cierre sobre ese eje. Su colocación debe conservar el movimiento de la pieza.

El modelo indicado tiene unas medidas de 12 × 20 mm, está fabricado en alambre acerado de 1,8 mm de diámetro y se presenta en bolsas de 1 kg. La ficha señala aproximadamente entre 1.000 y 1.250 grapitas por kilogramo; se trata de una cantidad orientativa, no de un recuento exacto por bolsa.

Para las piqueras de esta guía se indican tres grapitas por pieza y cinco para el montaje de dos piezas solapadas. Como cálculo de material, cien montajes simples requieren 300 grapitas; cien montajes dobles, 500, sin contar pérdidas o reposiciones.

La puntilla retiene la piquera cerrada

La puntilla de cierre para piqueras cumple una función distinta: retener la chapa en su posición de cierre. En el montaje descrito en las fichas se utiliza una puntilla doblada en la parte superior.

La referencia enlazada es de alambre acerado, con 50 mm de longitud y 2,4 mm de diámetro. Está indicada para las dos piqueras, perforada y ciega. Conviene comprobar que la retención queda firme y que la puntilla no se mueve dentro de una madera deteriorada.

Comprobaciones prácticas durante el montaje

  1. Revisa la madera. El apoyo debe estar sano, sin roturas que impidan sujetar bien los herrajes.
  2. Presenta la chapa. Comprueba que cubre la abertura y que dispone de espacio para abrir.
  3. Alinea las fijaciones. Las grapitas deben permitir el giro sin aprisionar la pieza.
  4. Comprueba el solape cuando haya varias chapas. Revisa especialmente la unión y los extremos.
  5. Ajusta la retención superior. La puntilla debe mantener el cierre y permitir su accionamiento.
  6. Ensaya la apertura y el cierre. Busca roces, deformaciones o holguras antes de dar el trabajo por terminado.

En una reparación, una piquera nueva puede seguir cerrando mal si el problema está en el frontal de madera o en una fijación antigua. Hay que revisar el conjunto.

Qué revisar antes de una trashumancia

El cierre de la entrada debe prepararse como parte del traslado completo. Una colonia confinada sigue necesitando intercambio de aire y puede sobrecalentarse si la ventilación resulta insuficiente.

  • Planifica el momento del cierre: realiza la operación cuando haya terminado la actividad de vuelo y hayan regresado las pecoreadoras.
  • Revisa la ventilación disponible: comprueba que las superficies ventiladas están limpias y seguirán despejadas durante la carga.
  • Comprueba la retención: chapa, grapitas y puntilla deben permanecer firmes durante la manipulación.
  • Busca otras salidas: una piquera bien cerrada no corrige grietas o juntas abiertas en la caja.
  • Asegura la colmena completa: el cierre de entrada no sujeta por sí mismo el fondo, los cuerpos o la tapa.
  • Reduce el tiempo de confinamiento: evita esperas innecesarias al sol y restablece la entrada cuando las cajas estén colocadas y sea seguro hacerlo.

No existe un número de horas que pueda recomendarse para todas las colmenas cerradas. La temperatura, la fuerza de la colonia, la ventilación y las condiciones de transporte cambian de un caso a otro.

Cómo manejar la entrada durante el año

Colonias fuertes y actividad de pecoreo

Con una entrada intensa de abejas, interesa mantener un paso despejado y observar si el tránsito se ve dificultado. La decisión de ampliar o reducir la abertura debe responder a la población y a las condiciones del colmenar, no a una fecha fija del calendario.

Épocas de escasez y riesgo de pillaje

Cuando escasea el néctar, las colonias débiles pueden tener dificultades para defender una entrada demasiado amplia. Un reductor adecuado ayuda a limitar el frente que deben vigilar, conservando el paso de las abejas y teniendo en cuenta la ventilación.

Las peleas en la entrada, las abejas buscando acceso por juntas y una agitación inusual pueden alertar de pillaje. Además de ajustar la abertura, conviene retirar miel o jarabe expuestos, evitar derrames y acortar las revisiones. No debe confundirse esa reducción del acceso con mantener la colonia encerrada mediante una chapa.

Calor, frío y humedad

En periodos calurosos, la entrada forma parte de un sistema más amplio: ventilación de la caja, exposición al sol y disponibilidad de agua. La formación de barba puede acompañar a la regulación térmica; por sí sola no permite diagnosticar la causa ni decidir que basta con cambiar la piquera.

Durante el frío, reducir corrientes y facilitar la defensa de la entrada puede ser conveniente, pero la colonia no debe quedar sellada herméticamente. Hay que conservar el paso necesario y gestionar la humedad. Las decisiones deben adaptarse al clima local: un colmenar de montaña y otro de una zona templada de Andalucía no requieren necesariamente el mismo manejo.

Conservación: cuándo reparar o sustituir una piquera

La revisión puede hacerse al preparar material o antes de los movimientos de colmenas. Retira la suciedad que impida el movimiento o tape las perforaciones y comprueba que el cierre vuelve a funcionar con suavidad.

Conviene sustituir una chapa cuando una deformación impide que asiente, aparecen bordes deteriorados o ya no puede retenerse correctamente. Revisa también las grapitas y la puntilla: cambiar únicamente la parte visible puede dejar sin resolver una fijación floja.

Si encuentras material procedente de una colonia con sospecha de enfermedad, su limpieza y reutilización deben integrarse en el protocolo sanitario correspondiente. Una limpieza superficial no equivale a una desinfección.

Formatos disponibles: desde una pieza hasta 500 unidades

Para una reparación aislada puede bastar una unidad. Los paquetes de 25 o 50 permiten preparar pequeñas series, mientras que los de 100 o 500 resultan prácticos para organizar trabajos de mayor volumen. Calcula primero cuántas piezas lleva cada caja: el número de piqueras compradas no siempre coincide con el número de colmenas que podrás equipar.

Completa la previsión de material con las grapitas y las puntillas necesarias. En cada ficha puedes consultar el precio y la información de la presentación correspondiente.

Cuatro errores que conviene evitar

  • Comprar solo por el nombre de la colmena. Mide la abertura y comprueba la construcción del frontal.
  • Confundir ventilación con tránsito. Los agujeros de una compuerta perforada no sustituyen una entrada abierta para el trabajo habitual de la colonia.
  • Clavar las grapitas hasta bloquear la chapa. La fijación debe sujetar y permitir el movimiento previsto.
  • Revisar el cierre por primera vez al cargar. Una prueba previa permite reparar madera, herrajes y deformaciones con tiempo.

La utilidad de una piquera se comprueba en esos gestos sencillos: abre sin trabarse, cierra sobre el hueco, queda retenida y permite preparar la colmena según el manejo previsto. Elegir bien la chapa y cuidar sus fijaciones ayuda a que ese pequeño conjunto funcione cuando hace falta.

Fuentes y documentación

Las medidas, materiales, formatos y accesorios proceden de las fichas de producto de Apícola Los Pedroches enlazadas en el artículo. Para el contexto histórico y las pautas generales de manejo se han consultado, entre otras, estas fuentes:

Prepara las entradas y los cierres de tus colmenas

En Apícola Los Pedroches puedes consultar piqueras perforadas y ciegas, junto con las grapitas y puntillas para completar el montaje. Compara medidas y presentaciones y elige el material adecuado para tus cajas.

Consultar piqueras y accesorios

Piqueras para colmenas Layens, Langstroth y Dadant: modelos y accesorios

viernes, 18 de septiembre de 2026

DANA api MATIC 500: dosificadora de miel compacta

El envasado es una de las tareas en las que más se nota el crecimiento de una explotación apícola. Cuando aumenta el número de tarros, llenar a mano, comprobar el peso y corregir cada envase termina ocupando una parte importante de la jornada.

La DANA api MATIC 500 de Swienty ha sido desarrollada para cubrir el espacio existente entre el llenado manual y las dosificadoras destinadas a producciones de mayor volumen. Es una máquina compacta, programable y autoaspirante, orientada a apicultores con una producción anual de hasta 1.000 kg de miel.

¿Qué es la DANA api MATIC 500?

La DANA api MATIC 500 es una dosificadora de miel equipada con una bomba de engranajes controlada electrónicamente. El apicultor configura la cantidad deseada y la máquina impulsa la miel hacia el envase siguiendo el valor programado.

La dosificación comienza en 10 g y permite seleccionar gramos, mililitros u onzas. Según la documentación técnica de Swienty, ofrece una precisión de ±2 g y dispone de más de 20 opciones de programación.

Este funcionamiento permite repetir el llenado con mayor regularidad que mediante un sistema completamente manual. También ayuda a controlar el sobrellenado: unos pocos gramos adicionales pueden parecer insignificantes en un tarro, pero su acumulación en una campaña completa representa una cantidad considerable de miel.

Diseñada para producciones de hasta 1.000 kg

Swienty define con claridad el tipo de explotación para el que ha desarrollado esta máquina: pequeños apicultores con una producción anual de hasta una tonelada de miel que desean incorporar tecnología profesional en un formato compacto.

No todos los productores necesitan una línea completa de envasado, una mesa giratoria o una dosificadora industrial. Para muchas explotaciones, el verdadero salto cualitativo consiste en abandonar el llenado manual sin adquirir un equipo sobredimensionado para su volumen de trabajo.

La DANA api MATIC 500 responde a esa necesidad con unas dimensiones de 41,5 × 22 × 29 cm y un peso aproximado de 8,5 kg. Puede instalarse sobre una mesa sin exigir una reorganización completa de la sala de envasado.

Una bomba autoaspirante que reduce el esfuerzo

Una de sus ventajas prácticas es el funcionamiento autoaspirante. La bomba puede tomar la miel desde un recipiente colocado a nivel del suelo, evitando que el apicultor tenga que elevar el depósito para alimentar la máquina por gravedad.

Esta característica permite organizar mejor el puesto de trabajo y reduce la manipulación de recipientes pesados. La manguera incluida tiene 1,5 m de longitud, 38 mm de diámetro y conexión de 1 1/2".

La capacidad aproximada de bombeo indicada por el fabricante es de 200 kg/h. Este dato representa la capacidad de la bomba y no debe confundirse con el número de tarros terminados por hora.

La producción efectiva dependerá del peso seleccionado, la viscosidad y temperatura de la miel, el tamaño de los envases y la rapidez con la que se coloquen y retiren los tarros.

¿Qué mejora frente al llenado manual?

Mayor regularidad entre los envases

Durante el llenado manual es frecuente tener que añadir o retirar miel después de comprobar cada tarro. Una dosificadora programable permite repetir una cantidad configurada y reduce el número de correcciones posteriores.

Control del sobrellenado

La precisión de ±2 g ayuda a controlar la diferencia entre la cantidad prevista y la realmente dosificada. Esto permite aprovechar mejor cada lote y mantener una presentación más uniforme.

Un ritmo de trabajo más ordenado

Al automatizar la dosificación, el apicultor puede concentrarse en colocar los tarros, supervisar el llenado y preparar los siguientes envases. Swienty indica que la velocidad puede duplicarse respecto al llenado manual, aunque el resultado dependerá de la organización del puesto.

Menos manipulación de recipientes pesados

La aspiración desde el nivel del suelo evita levantar el depósito de alimentación. En sesiones con numerosos envases, reducir estos movimientos repetitivos mejora la comodidad del trabajo diario.

Más de 20 opciones de programación

La máquina ofrece más de 20 opciones para programar el llenado. Esta capacidad resulta especialmente útil cuando una explotación comercializa la miel en envases de diferentes tamaños o necesita alternar varias cantidades.

Una vez preparada cada configuración, resulta más sencillo repetir el proceso sin tener que comenzar todos los ajustes desde cero. La programación no sustituye a las comprobaciones periódicas de peso, pero facilita la preparación y favorece una dosificación constante.

El intervalo de llenado comienza en 10 g y la documentación no establece un límite máximo programado para la miel. En la práctica, el tamaño del envase y el tiempo necesario para completar la dosis determinarán la configuración más adecuada.

¿Qué componentes incluye?

La DANA api MATIC 500 se suministra con los principales elementos necesarios para montar la conexión y preparar el equipo para el llenado:

  • Jeringa de dosificación de 0 a 60 ml.
  • Dos tuercas de unión BS de 1 1/2".
  • Válvula completa con boquilla de corte en cruz de 20 mm de diámetro.
  • Manguera de 1 1/2" y 38 mm de diámetro, con 1,5 m de longitud.
  • Boquilla acodada de 1 1/2".
  • Abrazadera para la manguera.
  • Cable de alimentación.

Las conexiones BS de 1 1/2" se encuentran a ambos lados de la bomba. La alimentación admite de 90 a 264 V CA, a 50/60 Hz, y el consumo eléctrico indicado es de 230 W.

Accesorios opcionales

Swienty ofrece diferentes accesorios para adaptar la máquina a las necesidades de cada sala de envasado:

  • Pedal de accionamiento.
  • Tolva de 10 litros.
  • Plataforma HUP regulable en altura con sensor.

Estos accesorios no forman parte del equipamiento incluido de serie. Antes de incorporarlos conviene valorar el tipo de envases utilizado, el espacio disponible y el número habitual de tarros preparado en cada sesión.

El pedal puede facilitar el accionamiento cuando se desea mantener las manos disponibles para colocar y retirar recipientes. La tolva ofrece otra forma de alimentación y la plataforma regulable con sensor permite avanzar hacia un puesto de llenado más automatizado.

Limpieza y mantenimiento

En una máquina destinada al envasado de miel, la limpieza es una parte esencial del trabajo. La DANA api MATIC 500 presenta una construcción higiénica y modular, diseñada para facilitar la limpieza, el mantenimiento y la posible sustitución de componentes.

Antes del primer uso conviene comprobar el montaje de la manguera, las uniones, la abrazadera y la válvula. Después de cada sesión debe limpiarse el circuito siguiendo las indicaciones del fabricante, evitando que queden restos de miel en la bomba o en las conexiones.

También resulta recomendable revisar periódicamente la boquilla de corte y el estado de las uniones. Un montaje correcto ayuda a mantener la aspiración y evita pérdidas de miel durante el llenado.

Características técnicas principales

  • Fabricante: Swienty.
  • Referencia: 110020.
  • Tipo de máquina: bomba de engranajes controlada por ordenador.
  • Aplicación: dosificación y llenado de miel.
  • Producción anual orientativa: hasta 1.000 kg de miel.
  • Intervalo de llenado: desde 10 g.
  • Unidades seleccionables: ml, g y oz.
  • Precisión: ±2 g.
  • Capacidad aproximada de bombeo: 200 kg/h.
  • Programación: más de 20 opciones.
  • Alimentación eléctrica: 90-264 V CA, 50/60 Hz.
  • Consumo: 230 W.
  • Nivel de presión sonora: inferior a 70 dB(A).
  • Conexiones: BS de 1 1/2" a ambos lados de la bomba.
  • Dimensiones: 41,5 × 22 × 29 cm.
  • Peso aproximado: 8,5 kg.

¿Para quién puede ser una buena elección?

Este modelo puede encajar especialmente bien en explotaciones que comercializan una parte importante de su miel envasada y han alcanzado un punto en el que la dosificación manual limita el ritmo de trabajo.

También puede ser una opción adecuada para quien dispone de poco espacio y busca una primera dosificadora profesional sin pasar directamente a una máquina de mayor tamaño. Su planteamiento compacto permite mejorar una fase concreta del proceso y conservar la posibilidad de añadir accesorios posteriormente.

Para producciones claramente superiores a 1.000 kg anuales o instalaciones que necesiten mantener cadencias elevadas durante jornadas prolongadas, conviene estudiar una dosificadora de mayor capacidad dentro de la gama de envasadoras de miel.

Una transición proporcionada hacia el envasado profesional

La DANA api MATIC 500 ocupa el espacio del apicultor que ya necesita automatizar el llenado, pero todavía no requiere una instalación industrial.

Su precisión de ±2 g, la posibilidad de programar diferentes cantidades, la bomba autoaspirante y el reducido espacio que ocupa permiten organizar un puesto de envasado más regular y cómodo.

La clave está en entenderla como una herramienta profesional adaptada a pequeñas producciones. No pretende sustituir a las grandes líneas de envasado, sino facilitar un paso razonable desde el llenado manual hacia un proceso más controlado.

Conoce la DANA api MATIC 500

Si el llenado manual empieza a ocupar demasiado tiempo, esta dosificadora permite programar cantidades, reducir el sobrellenado y trabajar con una bomba autoaspirante en un espacio reducido.

Consulta la DANA api MATIC 500 en Apícola Los Pedroches y revisa su equipamiento, características y disponibilidad.