Mucho antes de que las colmenas tuvieran cuadros móviles, alzas o fondos desmontables, las abejas ya entraban y salían de sus nidos por una abertura. En los troncos huecos y, después, en las colmenas tradicionales de corcho o en los recipientes de fibras recubiertos de arcilla, aquel paso comunicaba el interior de la colonia con el campo. Cambiaron los materiales y las formas de criar abejas, pero la necesidad siguió siendo la misma: disponer de una entrada que permitiera trabajar a la colonia y que esta pudiera defender.
Con el desarrollo de la apicultura de cuadros móviles durante el siglo XIX, el diseño de la colmena se hizo más preciso. La patente de Lorenzo L. Langstroth, concedida en 1852, forma parte de esa transformación. Los modelos asociados a Georges de Layens y Charles Dadant también dejaron su huella en el material que utilizamos hoy. Sus nombres identifican sistemas diferentes, pero todos necesitan resolver una cuestión práctica: cómo gestionar la entrada de las abejas y cómo cerrarla cuando el manejo lo exige.
En España, donde la trashumancia tiene una presencia importante, especialmente en el centro, sur y sureste, ese detalle merece atención. Una chapa deformada, una grapa floja o un cierre que no retiene bien pueden complicar la preparación de un traslado. Por eso conviene conocer qué hace cada pieza y cómo comprobar su ajuste antes de llevarla al colmenar.
Qué es la piquera de una colmena
La piquera es la abertura por la que las abejas entran y salen de la colmena. En el lenguaje habitual de la apicultura española también llamamos piquera a la pieza que permite abrir o cerrar esa entrada: una chapa, compuerta o elemento equivalente.
Esta doble denominación explica algunas confusiones al comprar recambios. Una piquera metálica de 40 mm de ancho no significa que la abertura de paso deba tener 40 mm de altura. Esa medida corresponde a la propia chapa. Para elegirla hay que comprobar por separado las dimensiones de la pieza, el hueco que debe cubrir y su sistema de fijación.
También interesa distinguir tres elementos que pueden encontrarse en la zona de entrada:
- Compuerta de cierre: permite cerrar el paso de las abejas.
- Reductor de entrada: disminuye la abertura disponible, dejando un paso de trabajo.
- Protector específico: responde a una función concreta, como limitar la entrada de determinados animales, según su diseño y medidas.
Antes de sustituir uno por otro, hay que comprobar que cumple la función buscada. Una chapa de cierre no debe darse por equivalente a un reductor o a una protección antivelutina.
Layens, Langstroth y Dadant: el ajuste depende de la entrada
La piquera en la colmena Layens
La Layens se asocia al desarrollo horizontal de la colonia dentro de un cuerpo de cuadros profundos. En sus versiones españolas para trashumancia es habitual encontrar cierres metálicos sencillos que permiten preparar la entrada para el transporte.
Las piqueras de esta guía miden 142 × 40 mm y están indicadas en sus fichas para colmenas Layens. Aun así, al reparar cajas antiguas o de distintos fabricantes conviene medir el frontal: la denominación de la colmena no sustituye la comprobación del hueco y del apoyo disponible para la chapa.
Su utilización en Langstroth y Dadant
Langstroth y Dadant son sistemas habitualmente manejados con cuerpos y alzas superpuestos. La forma de la entrada depende también de la base y de la construcción concreta de la caja.
Las fichas de estas piqueras contemplan el montaje de dos piezas solapadas en colmenas Langstroth y Dadant de trashumancia. La ficha de la perforada también describe la posibilidad de combinar tres piezas. La elección debe hacerse midiendo la abertura: dos chapas de 142 mm no proporcionan 284 mm útiles cuando una parte queda solapada.
Antes de preparar una serie de cajas, presenta las piezas en una colmena y comprueba la cobertura, el giro y la retención del cierre. Esa prueba permite detectar diferencias de carpintería antes de repetir el montaje.
Piquera perforada o ciega: qué diferencia hay
Piquera perforada: cierre con paso de aire
La piquera perforada de 40 mm incorpora agujeros de ventilación en la superficie de la chapa. Permite cerrar la entrada manteniendo una superficie por la que puede circular aire.
Resulta una opción a valorar cuando interesa conservar esa ventilación frontal durante un cierre temporal. Su rendimiento depende de que las perforaciones estén despejadas y de que el aire pueda llegar hasta ellas. Una pieza tapada por suciedad, por otro material o por la disposición de la carga pierde parte de su utilidad.
Una piquera perforada no garantiza por sí sola la ventilación suficiente de toda la colmena. También influyen la población, la temperatura, la duración del cierre y las demás aberturas disponibles.
Piquera ciega: cierre sin perforaciones de ventilación
La piquera ciega o sin perforar de 40 mm presenta una superficie continua, sin los agujeros destinados al paso de aire. Permite cerrar el acceso frontal, pero no aporta ventilación a través de esa superficie.
Su elección exige valorar cómo se ventila la caja cuando la entrada está cerrada. Puede formar parte de un sistema que disponga de otras ventilaciones adecuadas, pero no debe utilizarse para dejar una colonia ocupada completamente sellada.
El término «sin perforar» se refiere aquí a la ausencia de perforaciones de ventilación. La pieza conserva los tres agujeros de fijación utilizados en su montaje.
Antes de cerrar: comprueba por dónde seguirá circulando el aire. La ventilación debe valorarse para el conjunto de la colmena y para las condiciones reales del traslado.
Medidas y características de las piqueras de 40 mm
| Característica | Perforada | Ciega |
|---|---|---|
| Material | Chapa galvanizada | Chapa galvanizada |
| Largo de la pieza | 142 mm | 142 mm |
| Ancho de la pieza | 40 mm | 40 mm |
| Espesor | 0,80 mm | 0,80 mm |
| Perforaciones de ventilación | Sí | No |
| Agujeros de fijación por pieza | 3 | 3 |
| Formatos de venta | 1, 25, 50, 100 y 500 unidades | 1, 25, 50, 100 y 500 unidades |
Estas medidas corresponden a los modelos enlazados. No deben trasladarse automáticamente a otras piqueras del catálogo ni interpretarse como una medida universal de entrada para todas las colmenas.
Grapitas y puntilla: cómo funciona el cierre
Las grapitas forman el eje de apertura
Las grapitas para piquera Layens fijan la chapa a la madera y, alineadas, permiten que abra y cierre sobre ese eje. Su colocación debe conservar el movimiento de la pieza.
El modelo indicado tiene unas medidas de 12 × 20 mm, está fabricado en alambre acerado de 1,8 mm de diámetro y se presenta en bolsas de 1 kg. La ficha señala aproximadamente entre 1.000 y 1.250 grapitas por kilogramo; se trata de una cantidad orientativa, no de un recuento exacto por bolsa.
Para las piqueras de esta guía se indican tres grapitas por pieza y cinco para el montaje de dos piezas solapadas. Como cálculo de material, cien montajes simples requieren 300 grapitas; cien montajes dobles, 500, sin contar pérdidas o reposiciones.
La puntilla retiene la piquera cerrada
La puntilla de cierre para piqueras cumple una función distinta: retener la chapa en su posición de cierre. En el montaje descrito en las fichas se utiliza una puntilla doblada en la parte superior.
La referencia enlazada es de alambre acerado, con 50 mm de longitud y 2,4 mm de diámetro. Está indicada para las dos piqueras, perforada y ciega. Conviene comprobar que la retención queda firme y que la puntilla no se mueve dentro de una madera deteriorada.
Comprobaciones prácticas durante el montaje
- Revisa la madera. El apoyo debe estar sano, sin roturas que impidan sujetar bien los herrajes.
- Presenta la chapa. Comprueba que cubre la abertura y que dispone de espacio para abrir.
- Alinea las fijaciones. Las grapitas deben permitir el giro sin aprisionar la pieza.
- Comprueba el solape cuando haya varias chapas. Revisa especialmente la unión y los extremos.
- Ajusta la retención superior. La puntilla debe mantener el cierre y permitir su accionamiento.
- Ensaya la apertura y el cierre. Busca roces, deformaciones o holguras antes de dar el trabajo por terminado.
En una reparación, una piquera nueva puede seguir cerrando mal si el problema está en el frontal de madera o en una fijación antigua. Hay que revisar el conjunto.
Qué revisar antes de una trashumancia
El cierre de la entrada debe prepararse como parte del traslado completo. Una colonia confinada sigue necesitando intercambio de aire y puede sobrecalentarse si la ventilación resulta insuficiente.
- Planifica el momento del cierre: realiza la operación cuando haya terminado la actividad de vuelo y hayan regresado las pecoreadoras.
- Revisa la ventilación disponible: comprueba que las superficies ventiladas están limpias y seguirán despejadas durante la carga.
- Comprueba la retención: chapa, grapitas y puntilla deben permanecer firmes durante la manipulación.
- Busca otras salidas: una piquera bien cerrada no corrige grietas o juntas abiertas en la caja.
- Asegura la colmena completa: el cierre de entrada no sujeta por sí mismo el fondo, los cuerpos o la tapa.
- Reduce el tiempo de confinamiento: evita esperas innecesarias al sol y restablece la entrada cuando las cajas estén colocadas y sea seguro hacerlo.
No existe un número de horas que pueda recomendarse para todas las colmenas cerradas. La temperatura, la fuerza de la colonia, la ventilación y las condiciones de transporte cambian de un caso a otro.
Cómo manejar la entrada durante el año
Colonias fuertes y actividad de pecoreo
Con una entrada intensa de abejas, interesa mantener un paso despejado y observar si el tránsito se ve dificultado. La decisión de ampliar o reducir la abertura debe responder a la población y a las condiciones del colmenar, no a una fecha fija del calendario.
Épocas de escasez y riesgo de pillaje
Cuando escasea el néctar, las colonias débiles pueden tener dificultades para defender una entrada demasiado amplia. Un reductor adecuado ayuda a limitar el frente que deben vigilar, conservando el paso de las abejas y teniendo en cuenta la ventilación.
Las peleas en la entrada, las abejas buscando acceso por juntas y una agitación inusual pueden alertar de pillaje. Además de ajustar la abertura, conviene retirar miel o jarabe expuestos, evitar derrames y acortar las revisiones. No debe confundirse esa reducción del acceso con mantener la colonia encerrada mediante una chapa.
Calor, frío y humedad
En periodos calurosos, la entrada forma parte de un sistema más amplio: ventilación de la caja, exposición al sol y disponibilidad de agua. La formación de barba puede acompañar a la regulación térmica; por sí sola no permite diagnosticar la causa ni decidir que basta con cambiar la piquera.
Durante el frío, reducir corrientes y facilitar la defensa de la entrada puede ser conveniente, pero la colonia no debe quedar sellada herméticamente. Hay que conservar el paso necesario y gestionar la humedad. Las decisiones deben adaptarse al clima local: un colmenar de montaña y otro de una zona templada de Andalucía no requieren necesariamente el mismo manejo.
Conservación: cuándo reparar o sustituir una piquera
La revisión puede hacerse al preparar material o antes de los movimientos de colmenas. Retira la suciedad que impida el movimiento o tape las perforaciones y comprueba que el cierre vuelve a funcionar con suavidad.
Conviene sustituir una chapa cuando una deformación impide que asiente, aparecen bordes deteriorados o ya no puede retenerse correctamente. Revisa también las grapitas y la puntilla: cambiar únicamente la parte visible puede dejar sin resolver una fijación floja.
Si encuentras material procedente de una colonia con sospecha de enfermedad, su limpieza y reutilización deben integrarse en el protocolo sanitario correspondiente. Una limpieza superficial no equivale a una desinfección.
Formatos disponibles: desde una pieza hasta 500 unidades
Para una reparación aislada puede bastar una unidad. Los paquetes de 25 o 50 permiten preparar pequeñas series, mientras que los de 100 o 500 resultan prácticos para organizar trabajos de mayor volumen. Calcula primero cuántas piezas lleva cada caja: el número de piqueras compradas no siempre coincide con el número de colmenas que podrás equipar.
| Cantidad | Piquera perforada | Piquera ciega |
|---|---|---|
| 1 unidad | Perforada de 40 mm · 1 unidad | Ciega de 40 mm · 1 unidad |
| 25 unidades | Perforada de 40 mm · 25 unidades | Ciega de 40 mm · 25 unidades |
| 50 unidades | Perforada de 40 mm · 50 unidades | Ciega de 40 mm · 50 unidades |
| 100 unidades | Perforada de 40 mm · 100 unidades | Ciega de 40 mm · 100 unidades |
| 500 unidades | Perforada de 40 mm · 500 unidades | Ciega de 40 mm · 500 unidades |
Completa la previsión de material con las grapitas y las puntillas necesarias. En cada ficha puedes consultar el precio y la información de la presentación correspondiente.
Cuatro errores que conviene evitar
- Comprar solo por el nombre de la colmena. Mide la abertura y comprueba la construcción del frontal.
- Confundir ventilación con tránsito. Los agujeros de una compuerta perforada no sustituyen una entrada abierta para el trabajo habitual de la colonia.
- Clavar las grapitas hasta bloquear la chapa. La fijación debe sujetar y permitir el movimiento previsto.
- Revisar el cierre por primera vez al cargar. Una prueba previa permite reparar madera, herrajes y deformaciones con tiempo.
La utilidad de una piquera se comprueba en esos gestos sencillos: abre sin trabarse, cierra sobre el hueco, queda retenida y permite preparar la colmena según el manejo previsto. Elegir bien la chapa y cuidar sus fijaciones ayuda a que ese pequeño conjunto funcione cuando hace falta.
Fuentes y documentación
Las medidas, materiales, formatos y accesorios proceden de las fichas de producto de Apícola Los Pedroches enlazadas en el artículo. Para el contexto histórico y las pautas generales de manejo se han consultado, entre otras, estas fuentes:
- Ministerio de Agricultura: documentación histórica sobre colmenas tradicionales y de cuadros móviles.
- Patente de colmena de L. L. Langstroth, 1852.
- Universidad de Florida: comportamiento de pillaje y manejo de la entrada.
- Utah State University: entrada, ventilación y humedad en la preparación invernal.
Prepara las entradas y los cierres de tus colmenas
En Apícola Los Pedroches puedes consultar piqueras perforadas y ciegas, junto con las grapitas y puntillas para completar el montaje. Compara medidas y presentaciones y elige el material adecuado para tus cajas.


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